El Apple Park es la nueva sede del gigante tecnológico, un espacio de 71 hectáreas destinado a recibir a mas de 12 mil empleados en en corazón del Valle de Santa Clara en California.

En abril se empezaron a mudar los primeros empleados al monumental edificio principal, una perfecta circunferencia rodeada de seis kilómetros de cristal como centro neurálgico de un campus de 260.000 metros cuadrados. El sello del gran platillo volante, el del arquitecto británico Norman Foster.

Todavía es una obra en construcción. el “pentágono de la tecnología”, es también un espacio ecológico que ofrece a sus empleados y visitantes millas y millas de áreas verdes con casi 9 mil árboles y con un sistema de energía renovable al 100%, con la idea de que domine la naturaleza y el impacto medioambiental sea mínimo.

Por eso decidieron que muchas de las plazas de aparcamiento fueran subterráneas. Y las que sobresalen en dos edificios monumentales que colindan con una autopista, estarán coronadas por placas solares mayúsculas para alimentar y cargar baterías de vehículos eléctricos.

Jobs pensó que era mejor depender de su propia energía que de la red eléctrica del lugar. “Ese será nuestro recurso de emergencia y no al revés”, dijo. Al finalizar la obra, la nueva nave de Apple contará con miles de metros cuadrados de placas solares, utilizando además un sistema de ventilación interna que les permitirá ahorrarse el uso de aire acondicionado durante gran parte del año gracias al clima de esa parte de California.

En cuanto al tamaño de esta nave nodriza, se sabe, de acuerdo a Dan Whisenhunt, cabeza del proyecto, que tendrá un diámetro de 1,6 kilómetros y que la base del Pentágono en Washington cabría dentro de su anillo.

Además, el complejo diseñado por Foster contará con un restaurante con capacidad para 2.800 personas en un solo turno, un gimnasio de 9.000 metros cuadrados en dos edificios y el auditorio de 11.000 metros cuadrados con capacidad para más de 1.000 personas. El Apple Park, en su forma circular, es un anillo que concentra la naturaleza, una fortaleza que invita a continuar con la creación de grandes ideas y que de forma totalmente responsable con el planeta, es también la instalación de celdas solares y ventilación natural (que dura 9 meses al año), más grande del mundo.

Fuente: El Mundo